Coronación Canónica
El año 1984, perdurará por siempre en los corazones de los amantes de la Virgen
de Flores, entonces tuvimos la ocasión de conmemorar los quinientos años de la
capitulación de Álora por los Reyes Católicos.
Como no podía ser menos, la fecha de 1984 no pasó desapercibida, marochos
-gentilicio de Encinasola- y perotes rememoramos con un nuevo encuentro tiempos
pasados. No solo fueron testigos de aquellos actos del aniversario de la
capitulación de Álora, sino que tuvieron el honor de ser los padrinos de la
coronación de Nuestra Titular por medio de su entonces hermano Mayor Don Andrés
Jiménez Delgado. Los actos religiosos de aquel año llenaron de satisfacción a
nuestra comunidad parroquial que dirigía el sacerdote Don Francisco Ruiz
Salinas, párroco de imborrable recuerdo para los amantes de Santa María de
Flores.
La coronación no fue ni mucho menos un acto aislado, los perotes bajo la sabia
magistratura del Párroco y la organización peculiar desde la Junta
Parroquial-Hermandad Virgen de Flores, tuvo su preludio en las jornadas marianas
en el Santuario y la visita de la Virgen a los arrabales de Álora. Desde
prácticamente el mes de enero, niños, jóvenes y mayores tuvimos distintas
convivencias en torno a la figura de la Virgen que terminaron con la Eucaristía.
El veinticuatro de mayo la Virgen empezó su trayecto en procesión por los
arrabales del pueblo, la primera parada no podía ser otra que la ermita de Santa
Brígida acogida por una barriada Estación volcada y por esa otra imagen de Santa
María de la Cabeza.
Las andas que sirvieron para estos traslados por los campos eran las mismas que
se utilizaban en la bajada, el arreglo sencillo aligeraba todavía más el peso
del pequeño trono portado especialmente por mujeres y jóvenes de corta edad.
Barrida del Puente, Bella Vista, La Gavia, Las Mellizas, Caracuel... completaron
un recorrido que duró hasta el diez de junio, celebrándose en cada sitio donde
la Virgen llegaba la Eucaristía ante el entusiasmo y sobre todo el fervor de los
fieles que nos emocionábamos sobre manera cuando en el trayecto de La Gavia a
Las Mellizas conocimos en el Cortijo de Birote el cebadero que sirvió de
escondite a la imagen durante los casi ocho meses que duró la guerra civil en
Álora.
Aquel año, tanto el Santuario de Flores como la Parroquia no se cerró ante las
multitudes de visitantes que incluso vinieron andando desde Málaga capital. La
novena, que empezó como es tradicional el 30 de agosto, contó desde el obispado
malagueño con una especial colaboración ya que Don Ramón Buxarrais siempre vio
con los mejores ojos tanto la coronación como la preparación de la misma que
desde la Parroquia se izó.
El Señor Obispo, que en sus visitas a nuestra ciudad quedó prendado del amor de
los perotes a su Virgen, clausuró aquella novena al no poder él imponer la
corona a nuestra Madre por celebrarse el día ocho la festividad de la Virgen de
la Victoria.
Los días anteriores contamos con los predicadores que siguen, intentando
representar en tan singular novena a todas las zonas de la provincia, ellos nos
volvían a dar una nueva catequesis sobre la Virgen coronada:
Día 30: Sr. Vicario Episcopal de la Costa Occidental.
Día 31: Sr. Vicario Judicial de la Diócesis.
Día 1: Sr. Vicario episcopal de Ronda y Serranía.
Día 2: Sr. Vicario episcopal de la zona segunda de Málaga.
Día 3: Celebración comunitaria de la Penitencia.
Día 4: Sr. Vicario Episcopal de la Zona Oriental.
Día 5: Sr. Vicario Delegado episcopal de enseñanza.
Día 6: Rvdmo. Sr. D. Ignacio Noguer, Obispo de Guadix-Baza.
Día 7: Rvdmo. Sr. D. Ramón Buxarrais, Obispo de Málaga.


Don Emilio mostró su satisfacción de revivir su relación con Álora, ya que
fueron continuas sus visitas en los años cincuenta fortaleciendo los antiguos
patronatos de escuelas rurales, de los que Álora fue una de las zonas más
favorecidas.
La parte musical de la Eucaristía estuvo a cargo de la Coral de Encinasola, que
dio nuevos detalle de Hermandad para con nuestra Madre entregando una toca en
cuyo centro está profusamente bordado el escudo de Encinasola con las fechas
conmemorativas.
Las cofradías y Hermandades de Pasión se hicieron presente en el acto nombrando
Madrina de la Coronación a Doña Rafaela Zamudio Márquez, una de las camareras de
la Virgen que ha desempeñado una fructífera labor durante más de cuarenta años.